Descripción
El profesional seleccionado será responsable de garantizar el correcto funcionamiento del almacén mediante la organización de materiales y productos. Las tareas principales incluyen la preparación y empaquetado de pedidos para su posterior envío, asegurando que cumplen con las especificaciones solicitadas y que el proceso se realiza de manera eficiente. Esta posición es fundamental para mantener un flujo de trabajo ordenado y minimizar los errores en la distribución, contribuyendo a la satisfacción del cliente final. Se requiere una gestión meticulosa del inventario disponible y una comunicación fluida con el equipo de logística para coordinar entregas y recepciones de mercancía.Además, el mozo de almacén desempeñará funciones relacionadas con el control de stock, lo que implica el conteo regular de existencias y la actualización de registros en el sistema informático correspondiente. Esta actividad es esencial para prevenir desfases entre el inventario físico y el teórico, detectando posibles pérdidas o irregularidades de manera temprana. El personal debe operar diferentes tipos de maquinaria manual, como transpaletas o carretillas elevadoras, siempre siguiendo los protocolos de seguridad establecidos para evitar accidentes y daños a la mercancía. El entorno de trabajo es dinámico y requiere adaptabilidad para afrontar picos de actividad, especialmente en periodos de alta demanda.
La organización del espacio de almacenamiento también es parte de las responsabilidades, optimizando la disposición de los productos para facilitar el acceso y el manejo. Se espera que el candidato mantenga un área de trabajo limpia y ordenada, cumpliendo con las normativas de higiene y seguridad vigentes. La colaboración con otros departamentos, como compras o ventas, será necesaria para resolver incidencias y asegurar la disponibilidad de materiales. En definitiva, este rol es clave dentro de la cadena de suministro, apoyando las operaciones diarias para que el servicio al cliente sea ágil y confiable.