Descripción
Este puesto implica la prestación de asistencia médica integral a las personas mayores residentes. Las responsabilidades principales incluyen la valoración completa de las necesidades de salud de cada usuario, identificando deficiencias, recursos disponibles y su potencial para mantener un funcionamiento autónomo. Este proceso sistemático permite priorizar los problemas de salud y desarrollar un plan de atención individualizado y adaptado a la situación específica detectada. La formulación de objetivos realistas y alcanzables, tanto para el residente como para su familia o cuidadores, es un componente fundamental del rol.La colaboración activa en el mantenimiento y, cuando sea posible, la recuperación del más alto grado de autonomía del residente constituye otro pilar del trabajo. Esto conlleva una evaluación continua de los resultados del proceso asistencial para ajustar las intervenciones según sea necesario. El profesional asume la plena responsabilidad de sus decisiones y acciones clínicas, basando su práctica en el respeto integral hacia los usuarios y sus familias. Este enfoque se guía por los principios bioéticos fundamentales: beneficencia, no maleficencia, autonomía y justicia, sirviéndose del código deontológico profesional como marco de referencia.
La posición requiere una atención centrada en la persona, promoviendo su bienestar y calidad de vida dentro del entorno residencial. La capacidad para trabajar de manera coordinada con otros miembros del equipo multidisciplinar es esencial para garantizar una atención cohesiva. El rol demanda una actualización constante de conocimientos y una práctica reflexiva, asegurando que la atención prestada se ajuste a los estándares de calidad y ética profesional más exigentes.