Descripción
Esta posición se centra en las tareas de conservación y cuidado de las instalaciones de un edificio. El rol implica una supervisión general para garantizar que todos los espacios se mantengan en condiciones óptimas de seguridad, funcionalidad y limpieza. Las responsabilidades son variadas y abarcan tanto el interior como el exterior de la propiedad, requiriendo una atención constante al detalle y una actitud proactiva para identificar y resolver incidencias.Las actividades principales incluyen la realización de inspecciones periódicas de las áreas comunes y de los sistemas básicos del inmueble. Esto conlleva la identificación de desperfectos, desde pequeñas reparaciones hasta el reporte de averías más complejas que requieran de especialistas externos. Además, se debe velar por el correcto estado de elementos como la iluminación, cerrajería, fontanería básica y las condiciones generales de salubridad e higiene del entorno.
El puesto exige una formación mínima, con un certificado de escolaridad o titulación superior como requisito formativo. Es imprescindible contar con una experiencia profesional acreditada de al menos doce meses en labores análogas de mantenimiento de edificios. Se valorará la capacidad para trabajar de manera autónoma, siguiendo protocolos establecidos, y la habilidad para comunicar eficazmente el estado de las instalaciones y las necesidades detectadas.