Descripción
El ayudante de peluquería desempeña un papel fundamental en el funcionamiento diario del establecimiento, encargándose de una amplia variedad de tareas de apoyo. Sus funciones principales incluyen la recepción y la atención directa a los clientes, procurando una experiencia agradable desde el momento en que entran por la puerta. Además, se responsabiliza de tareas técnicas esenciales como el lavado y acondicionamiento del cabello, utilizando productos y técnicas específicas para prepararlo para los servicios posteriores. Otra de sus labores clave es el secado y peinado, aplicando diversos métodos para lograr el acabado deseado según las indicaciones del peluquero titular o las preferencias del cliente. El ayudante también participa en la aplicación de técnicas de color y decoloración bajo supervisión, lo que requiere atención al detalle y seguimiento de procedimientos establecidos. Un aspecto crítico de su trabajo es el mantenimiento de altos estándares de higiene y esterilización, asegurando que todos los útiles, herramientas y productos empleados en los procesos estén correctamente desinfectados y listos para su uso, garantizando así la seguridad y el bienestar tanto de los clientes como del equipo de trabajo. Este rol exige organización, diligencia y una actitud proactiva para mantener el flujo eficiente de trabajo en el salón. Requisitos
Se requiere conocimientos prácticos y demostrables sobre técnicas de lavado de cabello, incluyendo la aplicación correcta de champú y diversos tratamientos capilares. Es necesario poseer conocimientos básicos de colorimetría para colaborar en procesos de coloración, así como experiencia en el manejo de herramientas comunes de peluquería. Se valorará positivamente la posesión de un título de Formación Profesional específico de la rama de Peluquería o la certificación de cursos realizados en academias especializadas, que acrediten la formación recibida. Se ofrece
El puesto se ofrece con un contrato laboral de carácter temporal. La jornada establecida es parcial, con una duración de treinta horas semanales distribuidas de lunes a sábado, requiriendo flexibilidad horaria según las necesidades del establecimiento. La retribución salarial se regirá estrictamente por lo establecido en el convenio colectivo vigente para el sector de peluquerías, institutos de belleza y gimnasios, garantizando todas las condiciones legales aplicables.