Descripción
El responsable de almacén se encargará de supervisar y organizar todas las operaciones logísticas en el centro de distribución, garantizando el correcto flujo de mercancías. Sus funciones principales incluyen la gestión de inventarios, la coordinación de entradas y salidas de productos y el mantenimiento de los estándares de calidad y seguridad. Además, deberá velar por la organización del espacio de almacenamiento para optimizar la eficiencia operativa, cumpliendo con los protocolos establecidos por la empresa en el sector alimentario. La posición requiere una actitud proactiva para resolver incidencias diarias y asegurar que los pedidos se preparan y despachan según lo planificado, manteniendo un entorno de trabajo ordenado y seguro. Es fundamental trabajar en estrecha colaboración con otros departamentos, como compras y ventas, para alinear los objetivos logísticos con las necesidades del negocio. El profesional deberá reportar periódicamente sobre el estado del almacén, los niveles de stock y cualquier desviación en los procesos, implementando mejoras continuas cuando sea necesario. Este rol es clave para sostener la cadena de suministro y garantizar la satisfacción del cliente final mediante un servicio logístico eficiente y confiable. Requisitos
Se requiere experiencia mínima de un año en cargos de responsabilidad dentro de un almacén, preferiblemente en el sector de la alimentación. El candidato debe demostrar capacidad para organizar tareas, coordinar equipos de trabajo y gestionar las prioridades operativas diarias. Es imprescindible contar con iniciativa personal, actitud positiva para el trabajo en equipo y habilidades de liderazgo. Se valorará positivamente cualquier conocimiento previo en logística o entornos relacionados con la industria alimentaria. Se ofrece
La empresa ofrece un contrato inicial de tres meses a través de una ETT, con posterior incorporación directa a la plantilla. La jornada laboral es completa, con horario habitual de lunes a viernes de 9:00 a 18:00 horas, incluyendo una hora para comer. Durante los periodos de alta campaña, aproximadamente de julio a diciembre, el horario puede modificarse y volverse intensivo, requiriendo flexibilidad. Existe la posibilidad puntual de trabajar algún sábado, aunque no de forma habitual. La retribución económica se establece en 11,58 euros brutos por hora.