Descripción
El puesto de operario de almacén hortofrutícola se centra en la gestión y manipulación de productos frescos, como frutas y verduras, dentro de un entorno logístico especializado. Las principales funciones implican la preparación de pedidos, el control de calidad básico de la mercancía y la organización del espacio de almacenamiento para garantizar la correcta conservación de los productos perecederos. Este rol es fundamental dentro de la cadena de suministro, asegurando que la mercancía llegue en óptimas condiciones tanto a clientes mayoristas como minoristas.El entorno de trabajo requiere atención al detalle y capacidad para seguir procedimientos establecidos en materia de higiene y seguridad alimentaria. El operario participa activamente en las tareas de recepción de mercancías, verificación de albaranes y colocación de los productos en las zonas designadas, aplicando los principios de rotación de stock. Se trabajará en un equipo coordinado, donde la comunicación y el trabajo en grupo son esenciales para cumplir con los objetivos diarios de productividad y eficiencia logística.
La labor diaria combina tareas físicas, como la manipulación de cajas y palés, con actividades organizativas, contribuyendo al funcionamiento fluido del almacén. Se proporcionará la formación necesaria sobre los protocolos específicos del sector hortofrutícola. El objetivo final es mantener los estándares de calidad del producto desde su llegada al almacén hasta su expedición, apoyando la operativa general de la instalación.