Descripción
El rol central de esta posición implica la completa responsabilidad operativa y estratégica de una sucursal comercial. Las funciones engloban la definición de la dirección comercial del centro, estableciendo políticas específicas y diseñando planes de venta con proyección a corto y medio plazo. Este planeamiento debe ser presentado y coordinado con los órganos de administración superiores para su validación y alineación con los objetivos corporativos globales. Una parte fundamental de la gestión recae en la administración financiera de la delegación, lo que incluye la planificación meticulosa del presupuesto anual, el control exhaustivo de su ejecución y la gestión coordinada de las previsiones de ingresos y gastos, en estrecha colaboración con el departamento de finanzas de la empresa.Otra área de responsabilidad clave es el liderazgo y la coordinación del equipo humano asignado a la sucursal. Esto comprende la dirección diaria, la motivación y la evaluación periódica del desempeño de todo el personal de ventas, incluyendo vendedores, agentes comerciales y personal técnico de apoyo. El objetivo es asignar metas claras y alcanzables, fomentando un entorno de trabajo productivo. Paralelamente, se requiere un análisis constante del mercado, específicamente en los sectores de fontanería y climatización, para monitorizar su evolución, identificar las acciones de los competidores y desarrollar estrategias que fortalezcan y consoliden la posición de la empresa en su ámbito de actuación.
Finalmente, el puesto exige una búsqueda activa de oportunidades de crecimiento mediante la prospección de nuevos canales de distribución y la apertura de grandes cuentas, negociando las condiciones comerciales más favorables. Se debe garantizar también la máxima satisfacción y fidelización de la cartera de clientes existente, resolviendo incidencias complejas y supervisando los procesos de cobro para mantener la salud financiera de la operación. Todo ello debe llevarse a cabo en coordinación directa con otros departamentos internos, como almacén, logística y administración, para asegurar que el suministro y la entrega de productos cumplan con los plazos y estándares de calidad establecidos.