Descripción
El profesional desempeñará funciones generales propias de la fontanería, abarcando una amplia gama de tareas de instalación, mantenimiento y reparación. Su labor será esencial para garantizar el correcto funcionamiento de los sistemas de agua y saneamiento en diversos entornos, contribuyendo al bienestar y la salubridad de las instalaciones. Las actividades incluyen el trabajo con redes de suministro y evacuación, así como la colocación y mantenimiento de elementos sanitarios. El puesto requiere una atención meticulosa a los detalles y el cumplimiento de las normativas de seguridad e higiene vigentes, asegurando que todos los trabajos se realicen con la máxima calidad y eficiencia. La capacidad para diagnosticar problemas y proponer soluciones efectivas es fundamental para el éxito en este rol, que combina habilidades técnicas con un enfoque práctico y resolutivo. El entorno de trabajo demanda adaptabilidad y una actitud proactiva frente a los desafíos diarios que puedan presentarse en proyectos de diversa envergadura y complejidad. La colaboración con otros profesionales del sector de la construcción o el mantenimiento puede ser necesaria para completar proyectos de manera integral y satisfactoria, promoviendo un trabajo en equipo coordinado. Requisitos
Se requiere experiencia previa demostrable en trabajos de fontanería, formación específica relacionada con instalaciones y mantenimiento, y conocimientos sólidos en reparación, instalación y mantenimiento de redes de agua y saneamiento. Es necesario tener experiencia en el montaje de tuberías y sanitarios, detección de averías y manejo de herramientas profesionales propias del oficio. Se valorarán conocimientos adicionales que complementen el perfil técnico necesario para desempeñar las funciones con eficacia y seguridad. Se ofrece
Contrato de carácter indefinido, con jornada laboral completa de lunes a domingo, respetando los descansos legales establecidos. La retribución salarial anual bruta ofrecida es de 17.090 euros. Las condiciones se ajustan a la normativa laboral vigente, garantizando los derechos y obligaciones correspondientes al puesto. El entorno de trabajo está sujeto a las condiciones propias de la actividad, priorizando siempre la seguridad y el bienestar del profesional en el desempeño de sus tareas diarias.