Descripción
La labor central de esta posición se centra en la atención fisioterapéutica dentro del ámbito residencial. El objetivo principal es contribuir al bienestar integral de los residentes mediante la aplicación de conocimientos especializados para optimizar su funcionalidad. Esto implica la evaluación continua de las capacidades físicas de cada persona, identificando limitaciones derivadas del proceso natural de envejecimiento o de condiciones patológicas específicas. A partir de dicha evaluación, se diseña e implementa un plan de intervención personalizado que aborde las necesidades concretas de movilidad, fuerza, equilibrio y manejo del dolor. La metodología de trabajo se basa en principios de terapia activa y preventiva, fomentando la participación del residente en su propio proceso de recuperación o mantenimiento. Este enfoque no solo busca la mejora de parámetros físicos objetivos, sino también la potenciación de la autonomía en las actividades de la vida diaria, lo cual tiene un impacto directo en la percepción de independencia y calidad de vida. El entorno de trabajo requiere una adaptación constante a las dinámicas de una residencia, lo que incluye la coordinación estrecha con el equipo multidisciplinar de salud y cuidados. La comunicación efectiva con médicos, enfermería, auxiliares y familiares es esencial para garantizar la coherencia y continuidad de los cuidados. Las actividades terapéuticas pueden variar desde sesiones individuales en gabinete hasta intervenciones en las habitaciones o áreas comunes, siempre priorizando la seguridad y el confort del residente. La documentación clínica, el registro de evoluciones y la actualización de los planes de tratamiento forman parte de las responsabilidades regulares para asegurar un seguimiento riguroso. Además, se promueve la creación de un ambiente de confianza y apoyo que favorezca la adherencia a las pautas establecidas, reconociendo la dimensión psicosocial inherente a todo proceso terapéutico. Requisitos
Se requiere titulación oficial en Fisioterapia. Es necesario contar con experiencia previa en el ámbito geriátrico o residencial. Se valorará la capacidad de trabajo en equipo dentro de un entorno multidisciplinar y las habilidades de comunicación con personas mayores y sus familias. La actitud proactiva, la empatía y el compromiso con la atención centrada en la persona son aspectos fundamentales. Se ofrece
Salario: 20400 € anuales.