Descripción
El puesto de fisioterapeuta en un centro residencial implica una labor integral centrada en la rehabilitación y el cuidado de personas mayores. La función principal es contribuir a mejorar la calidad de vida de los residentes mediante la atención y la rehabilitación de discapacidades fisiológicas, ya sean transitorias o permanentes. Esto requiere una atención personalizada y adaptada a las necesidades específicas de cada individuo, asegurando que los tratamientos se apliquen de manera óptima y profesional. El fisioterapeuta debe poseer una sólida formación y una vocación clara por el trabajo con personas mayores, ya que el entorno demanda paciencia, empatía y un profundo conocimiento de las condiciones geriátricas. La labor diaria no solo se limita a la aplicación de técnicas de fisioterapia, sino que también incluye la valoración constante del estado de los residentes y la adaptación de los programas de rehabilitación según su evolución. En un centro residencial, el fisioterapeuta se convierte en una figura clave dentro del equipo interdisciplinar, colaborando estrechamente con otros profesionales sanitarios y auxiliares para garantizar una atención coordinada y de calidad. La comunicación efectiva con los familiares de los residentes es también una parte esencial del trabajo, ya que es necesario informar sobre la evolución del tratamiento y resolver cualquier duda relacionada con el proceso de rehabilitación. Además, el fisioterapeuta debe estar capacitado para formar y guiar a los auxiliares en técnicas de movilización, transferencia y aseo de los residentes, asegurando que todas las acciones se realicen de manera segura y conforme a los protocolos establecidos. La valoración de nuevos ingresos y la revisión de incidencias, como caídas registradas en los programas de compañía, son tareas recurrentes que requieren un enfoque meticuloso y analítico. En definitiva, este rol exige una combinación de habilidades técnicas, humanas y organizativas para poder ofrecer un servicio que realmente impacte positivamente en el bienestar de las personas mayores bajo cuidado. Requisitos
Se requiere Diplomatura o Grado en Fisioterapia. Se recomienda especialidad en geriatría o neurología. Es necesario contar con formación complementaria en psicología de la vejez y/o salud mental. Se valora experiencia mínima de 6 meses ejerciendo como fisioterapeuta, preferiblemente en un centro residencial. Se ofrece
Contrato temporal por cobertura de baja. Jornada completa del 100%, con turno fijo de mañana de 7:20 a 15:00. El ambiente de trabajo se centra en las personas y se basa en el respeto, la colaboración y el apoyo mutuo. La empresa prioriza la conciliación laboral y el bienestar como parte esencial del día a día. Se ofrece formación continua, beneficios sociales y oportunidades de desarrollo profesional, permitiendo un crecimiento dentro de una empresa en constante evolución.