Descripción
La posición se enfoca en la prestación de cuidados de enfermería integral en un entorno de residencia para personas mayores. Las responsabilidades incluyen la supervisión general del estado de salud de los residentes, garantizando que se cumplan los planes de cuidado individualizados. Esto implica una evaluación continua de las necesidades de cada persona, la documentación precisa de su evolución y la coordinación con el equipo multidisciplinar para optimizar su bienestar. El rol es fundamental para mantener un ambiente seguro y terapéutico, adaptando las intervenciones a las condiciones específicas de cada residente y promoviendo su autonomía en la medida de lo posible.Entre las tareas técnicas se encuentran la administración segura de medicación, tanto oral como parenteral, siguiendo estrictamente las prescripciones médicas y los protocolos establecidos. El profesional será responsable de la realización y seguimiento de curas de diversa índole, desde heridas crónicas hasta apósitos post-quirúrgicos. Además, se encargará de la organización y, en algunos casos, la realización de pruebas analíticas básicas, así como de la recogida de datos para la anamnesis inicial y las evaluaciones periódicas. La gestión del calendario de citas médicas externas y especialistas también forma parte de las funciones, asegurando un seguimiento sanitario coordinado y sin interrupciones.
El puesto se desarrolla bajo un contrato indefinido a tiempo completo, con un horario rotativo que cubre todos los días de la semana, incluidos fines de semana y festivos. Este horario es necesario para garantizar la cobertura asistencial continua que requieren las residencias. La remuneración mensual bruta es de 1567 euros, a la que se suman dos pagas extraordinarias anuales, que se abonan de forma adicional al sueldo base. El entorno de trabajo demanda profesionalidad, capacidad de organización y una comunicación clara con residentes, familiares y el resto del personal sanitario y auxiliar.