Descripción
La posición requiere la planificación y supervisión eficiente de las operaciones de un turno completo dentro de un entorno de producción industrial. Las responsabilidades principales incluyen la organización de las tareas diarias según los objetivos establecidos, asegurando el cumplimiento de los volúmenes y estándares de calidad. Esto implica una coordinación constante con otros departamentos y una comunicación fluida con el equipo asignado para garantizar la continuidad del proceso productivo.El profesional será responsable del control de la calidad en la línea, verificando procesos críticos como el emblistado, sellado y etiquetado de productos. Deberá realizar un seguimiento meticuloso de indicadores clave de rendimiento (KPIs), analizando datos de eficiencia, scrap y tiempos de parada para identificar áreas de mejora y proponer acciones correctivas. La gestión del equipo humano es fundamental, abarcando desde la asignación de tareas y la motivación hasta la resolución de incidencias operativas en el momento.
Adicionalmente, el rol conlleva la formación de nuevos integrantes del equipo en los procedimientos operativos, normas de calidad y protocolos de seguridad vigentes. Se espera que fomente un ambiente de trabajo seguro y colaborativo, promoviendo las buenas prácticas y el cumplimiento de la normativa. La adaptabilidad y la capacidad para tomar decisiones bajo presión son competencias esenciales para el éxito en este puesto dinámico.