Descripción
El puesto consiste en ejercer como figura educativa específica para un menor en un entorno de hogar de acogida. El profesional se integrará en el día a día del hogar, proporcionando apoyo directo y continuado al menor, con el objetivo principal de favorecer su desarrollo integral, bienestar emocional y adaptación al medio familiar de acogida. Las funciones son fundamentalmente educativas, implicando la creación de un vínculo estable y seguro que sirva como base para el crecimiento personal del menor. Se trabajará en coordinación con el equipo técnico del centro o recurso de acogida, así como con los profesionales de los servicios sociales de referencia, para garantizar una atención coherente y alineada con el proyecto individual del menor. El rol requiere una presencia constante y activa en la vida del niño o niña, atendiendo a sus necesidades en el ámbito cotidiano, escolar y social. El entorno de trabajo es el propio hogar de acogida, por lo que la adaptabilidad y la capacidad para integrarse en una dinámica familiar son aspectos clave. El horario concreto se detallará durante el proceso de entrevista, ajustándose a las necesidades del servicio y del menor. La jornada establecida es completa, lo que implica una dedicación total a las tareas asignadas, asegurando la continuidad en la atención y el seguimiento del caso. Se valorará positivamente la sensibilidad hacia las situaciones de vulnerabilidad y la capacidad para manejar dinámicas relacionales complejas en un contexto de protección a la infancia. La labor se enmarca dentro de los principios de la educación social y el trabajo social, priorizando el interés superior del menor en todas las intervenciones. Requisitos
Experiencia profesional: Menos de un año. Estudios: Grado universitario en Trabajo Social, Educación Social o titulaciones similares. Se ofrece
Se especificará en la entrevista. Jornada completa.