Descripción
El trabajo implica la realización de actividades socioeducativas con niños, niñas y adolescentes, de entre 8 y 16 años, en un contexto de calle. El objetivo principal es establecer una relación de confianza y ser una figura de referencia positiva para este colectivo, actuando desde la cercanía y el conocimiento directo de su realidad cotidiana. La intervención se basa en la detección de necesidades, intereses y capacidades individuales y grupales, para poder desarrollar programas y acciones que respondan a ellas de manera adecuada y efectiva.Una parte fundamental del rol consiste en mantener una presencia regular y activa en los espacios públicos y entornos comunitarios donde se desenvuelven los menores. Esto permite un contacto directo y la construcción de un vínculo que facilita la intervención educativa. Las funciones incluyen el diseño y la implementación de estrategias de acercamiento, el acompañamiento social y el fomento de la participación en actividades de ocio y tiempo libre saludables, siempre buscando promover el desarrollo integral y el bienestar de los participantes.
El puesto requiere capacidad de observación, análisis y registro de la información obtenida en el trabajo de campo. Es necesaria la habilidad para trabajar en equipo y coordinarse con otros profesionales y recursos comunitarios. El perfil buscado debe combinar una sólida formación en el ámbito social o educativo con habilidades prácticas para la gestión de herramientas ofimáticas y comunicación básica a través de redes sociales, todo ello aplicado a un entorno dinámico y no formal como es el espacio público urbano.