Descripción
La labor principal de este puesto consiste en la formación de estudiantes en materia de salud y seguridad laboral, enfocándose específicamente en la prevención de riesgos laborales. El docente será responsable de impartir formación tanto teórica como práctica, gestionando el aprendizaje dentro del aula y evaluando a los alumnos que cursen diversos certificados de profesionalidad en modalidad presencial. Esta función implica una comprensión profunda de las normativas de seguridad vigentes, la capacidad de identificar peligros en distintos entornos laborales y el conocimiento de las medidas preventivas adecuadas, incluyendo módulos específicos como el correspondiente al Nivel Básico de Prevención. El objetivo es capacitar a los estudiantes con las competencias necesarias para aplicar estos conocimientos en el mundo profesional, promoviendo entornos de trabajo seguros y saludables. La preparación y actualización continua del contenido formativo es fundamental para adaptarse a la evolución de la normativa y las mejores prácticas del sector.Una parte esencial del trabajo es la gestión de materiales didácticos. Esto incluye la elaboración, actualización y adaptación de recursos educativos para garantizar que el aprendizaje sea claro, práctico y acorde con los objetivos del programa formativo. El docente debe crear presentaciones, casos prácticos, ejercicios y cualquier otro material que facilite la asimilación de los conceptos por parte del alumnado. Además, la evaluación del aprendizaje constituye un pilar clave. Para ello, es necesario diseñar y aplicar diversas pruebas, exámenes o dinámicas de evaluación que permitan verificar de manera efectiva que los alumnos han comprendido y asimilado correctamente los principios fundamentales de seguridad y prevención, asegurando así la calidad del proceso educativo.
Finalmente, el rol conlleva responsabilidades en materia de seguridad durante las propias clases. El docente actuará como recurso preventivo en las sesiones prácticas, siendo responsable de identificar posibles riesgos en el desarrollo de las actividades formativas y de aplicar las medidas de prevención correspondientes. Paralelamente, es fundamental la gestión documental asociada al proceso formativo. Esto implica tramitar y verificar que se cumplan todos los requisitos administrativos y de certificación exigidos por la normativa actual, asegurando la correcta documentación y el cumplimiento de los estándares establecidos por los organismos reguladores y los programas de certificación profesional.