Descripción
El puesto implica la responsabilidad de impartir clases de español como segunda lengua a personas refugiadas y migrantes, adaptándose a un contexto social de vulnerabilidad. El docente deberá detectar las necesidades específicas y los estilos de aprendizaje de cada estudiante para planificar secuencias didácticas personalizadas y eficaces. Esta labor busca no solo facilitar la adquisición lingüística, sino también promover la integración cultural, favoreciendo el desarrollo de la interculturalidad dentro del aula como un espacio de encuentro y respeto mutuo.Parte fundamental del rol incluye la elaboración y selección de materiales didácticos adecuados, así como el empleo estratégico de tecnologías de la información y la comunicación para hacer las clases más dinámicas y motivadoras. Además, el docente evaluará de manera continua el progreso del alumnado, gestionará expedientes administrativos y elaborará informes detallados sobre el desarrollo del programa. Se espera también que pueda impartir talleres complementarios sobre temas como contextualización sociocultural, medioambiente e igualdad de oportunidades, vinculando estos contenidos al aprendizaje del idioma.
El trabajo se enmarca en un programa de acción social con más de treinta y cinco años de trayectoria, que busca proteger los derechos y la dignidad de las personas. El docente debe implicar activamente al estudiante en su propio proceso de aprendizaje, fomentando su autonomía y confianza. El manejo de aplicaciones informáticas y herramientas como Excel será necesario para tareas administrativas. En resumen, esta posición requiere compromiso pedagógico y social, orientado a generar un impacto positivo en la vida de las personas a través de la enseñanza del idioma y la cultura de acogida.