Descripción
El puesto consiste en la repartición y distribución de material a la cartera de clientes de la empresa utilizando un camión rígido de tres ejes. Esta actividad principal requiere una conducción segura y eficiente, cumpliendo con los horarios establecidos y las normativas de transporte. Además, el profesional deberá asegurar que la mercancía llegue en perfectas condiciones, gestionando la documentación asociada al reparto. La responsabilidad se extiende al mantenimiento básico del vehículo y a la comunicación con el almacén central para coordinar las entregas. La ruta cubre principalmente la zona asignada, aunque puede haber adaptaciones según las necesidades operativas del momento. La precisión en la gestión de los pedidos y la atención al cliente durante la entrega son aspectos fundamentales de la tarea. La conducción representa la mayor parte de la jornada laboral, por lo que se valora la concentración y la prudencia al volante en todo momento. El trabajo se desarrolla en un entorno logístico dinámico donde la puntualidad y la fiabilidad son cualidades esenciales.Otra parte importante del rol implica colaborar, cuando sea necesario, en las operaciones de carga y descarga de mercancías en el almacén. Para ello, se utilizarán medios mecánicos como la carretilla elevadora y el puente grúa, priorizando siempre la seguridad en las maniobras. Esta colaboración asegura que los procesos logísticos sean fluidos y que los camiones estén preparados para salir a tiempo. También incluye la verificación de los productos a cargar, comparándolos con los albaranes de entrega para evitar discrepancias. Es fundamental seguir los protocolos de manipulación de mercancía, especialmente con materiales delicados o de gran volumen. Esta labor de apoyo en el muelle de carga requiere trabajo en equipo y coordinación con los compañeros de almacén. El manejo de maquinaria debe realizarse conforme a las normativas de prevención de riesgos laborales vigentes.
Adicionalmente, se realizarán ocasionalmente tareas auxiliares y de mantenimiento dentro del almacén para garantizar el orden y el correcto flujo de materiales. Esto puede implicar la organización de estanterías, la limpieza de áreas de trabajo y la preparación de pedidos internos. El objetivo es mantener un entorno de trabajo seguro, eficiente y organizado que favorezca la productividad de toda la operación. Estas tareas complementan las funciones principales y contribuyen al buen funcionamiento general de la instalación logística. La versatilidad para adaptarse a distintas demandas operativas dentro del almacén es un aspecto valorado en el desempeño del puesto. La jornada se estructura en turnos partidos, lo que permite una pausa al mediodía antes de reanudar las actividades de la tarde.