Descripción
El puesto implica desarrollar las funciones propias de un cocinero en una residencia de mayores. Las responsabilidades incluyen la preparación diaria de comidas, asegurando que se cumplan los estándares de calidad, higiene y nutrición adecuados para los residentes. Se requiere gestionar el servicio de cocina, planificar menús equilibrados y adaptados a las posibles necesidades dietéticas específicas, y supervisar el control de existencias de alimentos. Es fundamental mantener la limpieza y el orden en la cocina según las normativas sanitarias vigentes. El trabajo se desarrolla en un entorno de cuidado, donde la alimentación es un pilar fundamental del bienestar de las personas mayores. La labor diaria incluye la coordinación con el personal de sala y la dirección para optimizar el servicio. El cocinero será responsable de la correcta utilización de los equipos y utensilios de cocina, así como del respeto de los protocolos de seguridad alimentaria. Se valorará la capacidad para trabajar en equipo dentro de un entorno residencial, mostrando iniciativa y adaptabilidad. La función contribuye directamente a la calidad de vida de los residentes a través de una alimentación saludable y apetitosa. La planificación de compras y la gestión de presupuestos asignados para la cocina también forman parte de las tareas asociadas, siempre bajo supervisión. El objetivo es garantizar un servicio eficiente que satisfaga las expectativas tanto de los residentes como de la institución. Requisitos
Experiencia y formación en las funciones propias de un cocinero, preferiblemente en el sector de residencias de mayores o similar. Conocimiento del convenio de la dependencia aplicable. Capacidad para trabajar en jornada parcial con horario de mañana o tarde. Se ofrece
Contrato temporal, jornada parcial mensual de 26 horas, horario de mañana o tarde. Salario mensual de 929 euros. Duración estimada del contrato: 45 días. Se rige por el convenio del sector de la dependencia.