Descripción
El puesto de cocinero en un centro residencial implica la participación activa en el servicio de alimentación, garantizando la calidad y el cumplimiento de las normativas vigentes. Las funciones incluyen el apoyo al jefe o responsable de cocina en las tareas diarias. Una parte fundamental es la recepción de pedidos, que conlleva el control y verificación de la materia prima al momento de su llegada, asegurando que cumple con los estándares de calidad y seguridad alimentaria establecidos. Posteriormente, se procede a la elaboración de los menús siguiendo las fichas técnicas específicas de cada plato, lo que requiere precisión y atención al detalle para mantener la consistencia en la preparación de los alimentos. Es responsabilidad del cocinero velar por el cumplimiento de toda la normativa aplicable al servicio de alimentación, incluyendo protocolos de higiene y manipulación de alimentos, para garantizar la seguridad de los usuarios. Además, se debe asegurar que el servicio se lleve a cabo de acuerdo con lo establecido, buscando siempre la máxima satisfacción de los residentes. En determinadas circunstancias, como la ausencia del responsable, se requiere el acceso y uso de herramientas digitales específicas, como DOMUSCHEF, para extraer informes de producción diaria y realizar pedidos de materia prima necesaria para la preparación de los menús. Este aspecto destaca la integración de la tecnología en los procesos culinarios y logísticos del centro. El entorno de trabajo se caracteriza por la colaboración y el respeto, formando parte de un equipo interdisciplinar que facilita el desarrollo profesional. La posición ofrece estabilidad laboral y condiciones adaptadas, con un enfoque en la conciliación y la formación continua. El rol contribuye directamente al bienestar de los residentes a través de una atención de calidad en el ámbito de la alimentación, una labor que trasciende lo meramente funcional para impactar positivamente en su día a día. Requisitos
Formación en Hostelería y Restauración. Experiencia mínima de 12 meses en un puesto similar, preferiblemente en Restauración Colectiva. Se valora formación reglada como Técnico de cocina y gastronomía o Técnico de servicios en restauración. Se valoran positivamente cursos de manipulador de alimentos y de utilización de productos químicos de limpieza. También se valora formación complementaria relacionada con el área y en términos de fomento de la Igualdad. Se ofrece
Contrato eventual para cobertura de baja. Jornada completa con turnos rotativos de 7:30 a 15:00 o de 13:30 a 21:30. Incorporación inmediata. Ambiente de trabajo colaborativo y respetuoso. Se ofrece conciliación laboral, formación continua, beneficios sociales y desarrollo profesional.