Descripción
El operario de carretilla se encarga de las tareas esenciales de movimiento y gestión de materiales dentro del entorno logístico e industrial. Su labor es fundamental para garantizar que los materiales y productos se almacenen, transporten y distribuyan de manera eficiente, segura y siguiendo los procedimientos establecidos. Este rol implica trabajar en coordinación con otros departamentos para apoyar el flujo continuo de las operaciones y mantener altos estándares de organización en el almacén. La posición requiere una atención constante a la seguridad, tanto personal como del entorno, aplicando las normativas de prevención de riesgos laborales en todas las actividades que se realicen con la maquinaria. El trabajo se desarrolla en un ambiente dinámico donde la precisión y la responsabilidad son valores clave para el éxito de las operaciones diarias. El profesional en este puesto contribuye directamente a la optimización de los procesos logísticos, desde la recepción de mercancías hasta su preparación para la expedición, asegurando la integridad de la carga y el cumplimiento de los plazos. La adaptabilidad y la capacidad para seguir instrucciones son importantes, así como la disposición para integrarse en un equipo de trabajo cohesionado que persigue objetivos comunes de productividad y calidad en el servicio. Requisitos
Se requiere poseer el carnet de carretillero, con especialización en carretilla frontal y retráctil, y al menos un año de experiencia verificable en un puesto similar dentro del sector logístico o industrial. Es imprescindible tener la educación primaria completada y un conocimiento sólido de las normas de seguridad para la manipulación de cargas y la conducción de maquinaria en almacenes. Se valorará la capacidad de trabajar de forma metódica y organizada. Se ofrece
El contrato ofrecido es de carácter temporal, con una jornada laboral organizada en turnos rotativos que cubren horario de mañana, tarde y noche. La retribución salarial se establece en 9,98 euros brutos por hora. Existe la posibilidad, en función del desempeño y las necesidades de la empresa, de que el contrato temporal derive en una incorporación estable a la plantilla. El entorno de trabajo se caracteriza por ser dinámico y colaborativo.