Descripción
El puesto de operario de almacén con carretilla es fundamental para la operativa logística de la empresa, centrada en el sector de la alimentación. Las tareas principales implican la manipulación de mercancías, asegurando un flujo eficiente desde la recepción hasta la distribución. En este rol, se utilizará de forma prioritaria la carretilla elevadora para la carga y descarga de camiones, así como para el transporte interno de materiales y productos terminados dentro del almacén y las zonas adyacentes de producción. La responsabilidad incluye el posicionamiento preciso del stock en las ubicaciones designadas, siguiendo los protocolos establecidos para la gestión de inventario y la optimización del espacio. Además, se llevará a cabo el suministro regular de materias primas y componentes a las líneas de fabricación, garantizando que el proceso productivo no sufra interrupciones por falta de materiales. La verificación de los albaranes de entrega y la comprobación física de la mercancía recibida también forman parte de las actividades diarias, asegurando la precisión en los registros y la calidad de los productos entrantes. Se requiere polivalencia operativa, lo que significa que, según las necesidades del flujo de trabajo, el profesional deberá apoyar en tareas manuales dentro del almacén y la fábrica. Esto puede incluir el movimiento manual de cargas, la organización y el mantenimiento del orden en las áreas de trabajo, así como tareas básicas de limpieza para mantener un entorno seguro y funcional. La capacidad de adaptarse rápidamente a las cambiantes demandas operativas es un aspecto valorado en este entorno dinámico. El trabajo se desarrolla en un ambiente industrial donde la seguridad es prioritaria, por lo que se debe seguir en todo momento la normativa interna y las buenas prácticas para la prevención de riesgos laborales, especialmente en el manejo de maquinaria y en la manipulación de cargas. La colaboración con otros departamentos, como producción y logística, es constante para asegurar la coordinación y eficiencia global de las operaciones. Requisitos
Es imprescindible poseer el carnet de carretillero en vigor y contar con al menos un año de experiencia demostrable en el manejo de este tipo de vehículos industriales. Se valorará positivamente la residencia en un radio máximo de 20 kilómetros desde el lugar de trabajo para facilitar los desplazamientos diarios. El candidato debe mostrar una actitud proactiva y capacidad para alternar el uso de la carretilla con tareas de apoyo manual en fábrica y almacén, adaptándose a las necesidades del flujo productivo. Se requiere disponibilidad para incorporación inmediata y flexibilidad horaria para adaptarse a los turnos rotativos establecidos. Se ofrece
El salario ofrecido es de 10,36 euros brutos por hora. El horario laboral consiste en turnos rotativos semanales, con turno de mañana de 06:00 a 14:00 horas y turno de tarde de 14:00 a 22:00 horas, de lunes a viernes, lo que permite disponer de los fines de semana libres. La contratación inicial se realiza mediante un contrato de un mes a través de la empresa Randstad, con altas posibilidades de prórroga y estabilidad a largo plazo en función del desempeño y las necesidades de la compañía. El proceso de selección está diseñado para ser ágil, con el objetivo de que la incorporación pueda producirse en un plazo muy breve.