Descripción
El profesional seleccionado se encargará de la coordinación y supervisión integral de las operaciones de campo en una explotación agrícola. Su función principal será garantizar que todas las actividades se ejecuten conforme a los estándares establecidos de calidad, seguridad y eficiencia, respetando siempre los plazos acordados. Esto implica una supervisión directa y continua de las labores agrícolas, desde la preparación del terreno hasta la cosecha, asegurando la correcta aplicación de los protocolos operativos.Además, será responsable de la planificación detallada de los trabajos, organizando los recursos humanos y materiales disponibles para optimizar la productividad. Deberá velar por el cumplimiento estricto de la normativa de prevención de riesgos laborales y de los procedimientos de calidad internos, realizando un seguimiento meticuloso para identificar y corregir cualquier desviación. Su labor será clave para mantener la operatividad y el buen estado de las instalaciones y terrenos bajo su responsabilidad.
El puesto requiere una presencia constante en el campo para supervisar directamente las tareas, coordinar a los equipos y resolver incidencias in situ. La posición es fundamental para el funcionamiento fluido de la explotación, actuando como enlace entre la planificación estratégica y la ejecución práctica en el terreno, con el objetivo final de asegurar la viabilidad y el éxito de los ciclos de cultivo.