Descripción
La posición asume la responsabilidad integral del funcionamiento óptimo de todos los activos productivos dentro de un entorno industrial. La persona seleccionada será el máximo responsable del departamento, con el objetivo clave de maximizar la disponibilidad operativa de maquinaria e instalaciones, minimizando las paradas no programadas que afectan a la producción. Esto implica una gestión que combina la planificación estratégica a medio y largo plazo con la supervisión diaria de las operaciones técnicas sobre el terreno.El rol requiere un equilibrio constante entre las tareas de gestión de personas y recursos, y la participación activa en la resolución técnica de problemas. No se trata de un puesto exclusivamente de oficina; se espera que el profesional conozca en profundidad el estado de los equipos, participe en diagnósticos complejos y, cuando la situación lo demande, intervenga directamente en las reparaciones. Esta inmersión técnica es fundamental para tomar decisiones informadas y mantener la credibilidad y el liderazgo dentro del equipo operativo.
La función también actúa como enlace principal entre la producción y el mantenimiento, coordinándose con otros departamentos para alinear las intervenciones con los planes de fabricación. Asimismo, gestiona la relación con proveedores externos y empresas de servicios especializados, asegurando que los trabajos contratados cumplan con los estándares de calidad, seguridad y plazo establecidos. En definitiva, es un puesto central para garantizar la continuidad, eficiencia y seguridad de las operaciones industriales.