Descripción
El rol implica la participación activa en la vida cotidiana de menores bajo protección, proporcionando un entorno estructurado y de apoyo. Las funciones se centran en el sostenimiento emocional, lo que incluye contener y gestionar las emociones de los usuarios, fomentando relaciones de cooperación y vínculos saludables. Es fundamental generar un ambiente de seguridad y confianza que permita el desarrollo personal y emocional de cada individuo, adaptándose a sus necesidades específicas y contextos personales.Otra área clave es la facilitación de la autonomía y el aprendizaje. Esto implica favorecer la diferenciación e individuación de los menores, promoviendo su responsabilidad y ayudando en sus procesos de identificación. Se brinda apoyo en la adquisición de nuevos conocimientos y habilidades, estableciendo límites claros y transmitiendo normas sociales aceptadas. El objetivo es preparar a los usuarios para una vida independiente, reforzando sus capacidades y fomentando su crecimiento personal dentro de un marco de respeto y comprensión.
Además, el puesto incluye la provisión de cuidados básicos, respondiendo a necesidades fundamentales como salud, alimentación, vestido e higiene. Se acompaña y supervisan las actividades diarias, tanto individuales como grupales, asegurando el bienestar físico y emocional. El trabajo se realiza bajo supervisión directa, requiriendo un alto grado de compromiso, profesionalidad y capacidad para gestionar conflictos, siempre priorizando el interés superior del menor en un entorno residencial de acogida.