Descripción
El puesto desempeña un papel fundamental en el funcionamiento diario de la estación, garantizando una experiencia segura, informada y accesible para todos los viajeros. Las responsabilidades principales se centran en la atención directa al cliente y en la operativa básica de las instalaciones, contribuyendo al buen servicio y a la resolución de incidencias en el entorno ferroviario.El día a día implica una constante interacción con el público, desde la prestación de información básica sobre horarios, servicios y conexiones de transporte hasta la gestión de consultas más específicas o reclamaciones. Además, se requiere una especial sensibilidad y capacidad para asistir a personas con movilidad reducida o necesidades especiales, asegurando que la accesibilidad sea efectiva en todo momento según los protocolos establecidos.
En el ámbito operativo, las funciones pueden incluir tareas como la apertura o cierre de la estación en su horario, la gestión de objetos perdidos y la activación inicial de planes de emergencia o autoprotección en caso de incidentes. Este rol es clave como primer punto de contacto ante cualquier eventualidad, ya sea un accidente menor de un viajero o una incidencia ferroviaria, actuando conforme a los procedimientos definidos para tales situaciones.