Descripción
El puesto de responsable de montaje consiste en supervisar y ejecutar de manera directa las labores de ensamblaje de maquinaria industrial, garantizando que cada componente cumpla con las especificaciones técnicas requeridas. Esta función requiere una presencia constante en el área de producción, donde se coordinan los procesos necesarios para asegurar el correcto funcionamiento de los equipos antes de su entrega final. La naturaleza del trabajo implica una dedicación técnica rigurosa y un seguimiento preciso de las directrices de ingeniería establecidas para cada proyecto. El responsable debe actuar como nexo de unión entre los diseños técnicos y la realidad física de la maquinaria montada, asegurando que todos los ensamblajes se realicen bajo los más altos estándares de calidad mecánica. Además, el rol demanda una alta capacidad para gestionar los recursos materiales y humanos, optimizando los tiempos y asegurando que cada etapa del proceso de montaje se complete según el calendario planificado. La labor también abarca la supervisión de las instalaciones en diversos entornos, lo que requiere una adaptación continua a diferentes condiciones operativas. El seguimiento constante de los planos y la verificación de las tolerancias de ajuste son fundamentales para prevenir incidencias durante la puesta en marcha de la maquinaria, contribuyendo así a la fiabilidad de los sistemas instalados tanto dentro como fuera del territorio nacional. Requisitos
Formación de Grado Superior en Mantenimiento, Electromecánica, Mecatrónica o titulaciones equivalentes. Se requiere contar con una trayectoria profesional de al menos 5 años desempeñando funciones de montaje. Es indispensable poseer habilidades en el manejo de herramientas informáticas de oficina y destreza en el uso de programas de diseño asistido como Autocad. Se ofrece
Jornada laboral completa de 40 horas semanales. El horario de trabajo está establecido de lunes a jueves de 08:00 a 17:00 y los viernes de 08:00 a 14:00, respetando los periodos de descanso legalmente estipulados. Se exige disponibilidad para realizar desplazamientos frecuentes, con estancias que pueden alcanzar los dos meses en el extranjero, totalizando aproximadamente cuatro meses al año fuera del centro de trabajo habitual.