Descripción
El puesto requiere una persona capaz de gestionar de manera integral el estado de una casa rural y sus instalaciones asociadas. La labor principal consiste en asegurar que todas las infraestructuras se mantengan en óptimas condiciones de funcionamiento y habitabilidad. Esto implica una atención constante a los detalles estructurales del edificio, así como a los espacios comunes que rodean la vivienda, garantizando que el entorno esté siempre cuidado y operativo. La función es esencial para mantener la continuidad del servicio en el recinto rural durante todo el año, adaptándose a las necesidades específicas de cada temporada y uso de las instalaciones.El trabajador deberá llevar a cabo una serie de tareas recurrentes para prevenir el deterioro de las estructuras y asegurar el correcto funcionamiento de los sistemas básicos. Entre las responsabilidades cotidianas se incluye la revisión periódica de elementos de fontanería, la ejecución de pequeñas reformas de albañilería y el mantenimiento estético de la vivienda. Asimismo, se debe dedicar tiempo al cuidado de la maquinaria utilizada para el mantenimiento de los exteriores, asegurando que las herramientas estén siempre en condiciones adecuadas para su uso seguro y eficaz cuando el trabajo así lo exija en las zonas ajardinadas o caminos cercanos.
Se valora la capacidad para trabajar de forma autónoma y la habilidad para resolver imprevistos que puedan surgir en el día a día dentro de la propiedad. La polivalencia es fundamental, ya que el perfil debe demostrar competencias en diversas áreas del mantenimiento preventivo y correctivo. La organización del tiempo y la capacidad para detectar averías de forma temprana son claves para el éxito en este puesto. La persona seleccionada será el referente técnico para cualquier incidencia que afecte a la infraestructura, manteniendo una comunicación fluida sobre el estado de las reparaciones realizadas y las necesidades futuras de mantenimiento preventivo para evitar fallos mayores en los sistemas de la finca.