Descripción
La función principal del puesto consiste en brindar apoyo integral a menores en un hogar de acogida. La persona seleccionada trabajará en estrecha colaboración con el equipo educativo para implementar y seguir los planes de intervención individualizados de cada menor. Esto involucra un acompañamiento diario, desde la asistencia en la vida cotidiana hasta la participación en actividades formativas, de ocio y tiempo libre, contribuyendo al desarrollo de su autonomía y bienestar. El rol demanda una presencia constante y activa, asegurando un entorno seguro y estructurado que fomente el crecimiento personal de los jóvenes bajo protección.El día a día incluye la supervisión directa de los menores, atendiendo a sus necesidades de acuerdo con los protocolos establecidos y las indicaciones de la entidad. Esto abarca desde el apoyo en tareas educativas y el fomento de hábitos saludables, hasta la mediación en situaciones cotidianas. Se requiere mantener un registro preciso y detallado de las actuaciones desarrolladas, informando diariamente al equipo sobre el progreso y cualquier incidencia relevante. La coordinación fluida con todos los profesionales involucrados es fundamental para alinear los esfuerzos y alcanzar los objetivos pedagógicos y sociales definidos para cada caso.
El entorno de trabajo es dinámico y se desarrolla en un sistema de turnos que cubre las 24 horas, incluyendo periodos nocturnos y diurnos. El profesional debe estar preparado para adaptarse a esta rotación, garantizando la continuidad de la atención y la estabilidad del recurso residencial. La labor exige compromiso, empatía y una gran capacidad para trabajar en equipo, ya que el éxito del proyecto depende de la acción coordinada y el apoyo mutuo entre todos sus miembros. La contribución individual es clave para el funcionamiento armonioso del hogar y para la consecución de las metas educativas y de desarrollo establecidas.