Descripción
El rol de Educador/a de atención directa implica la responsabilidad integral del acompañamiento a menores y adolescentes durante su estancia en el centro. Este puesto requiere una intervención educativa constante, fundamentada en el diseño y ejecución de programas de desarrollo individual que favorezcan la maduración y el bienestar personal. La labor se articula mediante una presencia activa en el día a día, asegurando que se cubran tanto las necesidades básicas materiales como los requerimientos emocionales profundos de cada usuario del centro. Es fundamental establecer un vínculo de confianza que permita a los jóvenes sentirse en un entorno seguro, estable y validado, lo cual es la base para cualquier proceso de integración social exitoso. La figura del educador actúa como un espejo de comportamientos positivos, fomentando la adquisición de habilidades sociales que faciliten su autonomía y su capacidad de desenvolverse de manera funcional en la comunidad. Asimismo, la posición exige una gestión rigurosa de la información, garantizando que el seguimiento de los casos sea coherente entre los diferentes relevos del equipo. El perfil requiere mantener una actitud vigilante y protectora en todos los contextos, promoviendo en todo momento los derechos fundamentales de los menores atendidos. En el caso específico de jóvenes extranjeros, se incidirá especialmente en facilitar su acceso a recursos que permitan su regularización y su futura inserción sociolaboral. Por último, se requiere una disposición para representar el proceso educativo en instancias administrativas o judiciales cuando la situación particular de los menores lo requiera, actuando siempre bajo los criterios de rigor y profesionalidad técnica exigidos en el ámbito de la intervención social. Requisitos
Titulación universitaria en Educación Social o Trabajo Social. Experiencia profesional demostrable de 1 a 3 años en puestos similares. Se ofrece
Contrato con jornada completa en turnos rotativos que incluyen mañanas, tardes y noches. La relación laboral tendrá una duración determinada hasta el 31 de diciembre de 2026.