Descripción
Este puesto se centra en la prestación de servicios de atención psicológica a personas migrantes, solicitantes de protección internacional y otros colectivos en situación de vulnerabilidad. El profesional desarrollará su actividad en un entorno humanitario, proporcionando apoyo psicosocial esencial y gestionando casos desde la valoración inicial hasta el seguimiento. La labor implica un trabajo directo con personas que han vivido situaciones críticas, por lo que se requiere una combinación de habilidades técnicas y una gran capacidad de escucha y empatía.Las funciones principales abarcan desde la información y orientación inicial hasta la intervención en crisis y el seguimiento continuado de los casos. El trabajo incluye también la elaboración e impartición de talleres psicosociales, así como la creación de material de apoyo adaptado a las necesidades específicas de la población atendida. Además, se desempeñarán tareas de registro administrativo en las plataformas internas de la organización, garantizando una correcta documentación de las intervenciones realizadas.
El objetivo final es contribuir a la protección de los derechos y la dignidad de cada persona, ofreciendo un acompañamiento profesional en su proceso de integración y recuperación. Este rol forma parte de un equipo multidisciplinar y requiere una constante coordinación con otros servicios sociales y sanitarios para asegurar una atención integral y de calidad.