Descripción
La función principal del puesto de vigilante de seguridad consiste en garantizar la protección física de los bienes, instalaciones y personas encomendadas a su cuidado. El profesional deberá realizar tareas continuas de vigilancia y control, aplicando los protocolos establecidos para prevenir cualquier acto delictivo, infracción o situación de riesgo. Esto incluye llevar a cabo rondas periódicas, supervisar los accesos y realizar las comprobaciones y registros necesarios según la normativa vigente, todo ello con el objetivo de cumplir con la misión encomendada de forma eficaz y disuasoria.Para poder optar al puesto, es imprescindible estar en posesión de la Tarjeta de Identificación Profesional (T.I.P.) de Vigilante de Seguridad, expedida por el Ministerio del Interior, y que dicha tarjeta se encuentre en vigor. Asimismo, se requiere disponibilidad horaria completa para adaptarse a las necesidades del servicio. Se valorará positivamente que los candidatos tengan conocimientos o nociones en materias como Prevención de Riesgos Laborales (PRL), calidad y medio ambiente, ya que estos aspectos contribuyen a un desarrollo más integral de las funciones de seguridad y vigilancia.
La jornada laboral establecida es parcial y se desarrolla en horario nocturno, concretamente en el turno de 22:00 a 06:00 horas. El tipo de contrato ofrecido es indefinido. El entorno de trabajo demanda profesionales responsables, observadores y con capacidad de reacción, capaces de mantener la atención durante largos períodos y de actuar conforme a la ley ante cualquier incidencia. La labor exige un compromiso con la seguridad y la aplicación estricta de los procedimientos de la empresa.