Descripción
Esta posición se desarrolla en el ámbito sanitario-penitenciario, desempeñando un rol fundamental en la evaluación y mejora del bienestar psicosocial de los pacientes. El profesional será responsable de llevar a cabo valoraciones sociales integrales, identificando necesidades, riesgos y fortalezas tanto del individuo como de su entorno. Este análisis es la base para la elaboración de informes sociales técnicos que contribuyan a la toma de decisiones clínicas y al diseño de planes de intervención individualizados. Asimismo, se encargará de gestionar y coordinar los recursos y prestaciones sociales disponibles, actuando como enlace entre el sistema sanitario penitenciario y los servicios sociales comunitarios o especializados externos.Entre sus funciones clave se encuentra el trabajo directo con los pacientes y, cuando sea posible y esté indicado, con sus familias o redes de apoyo, proporcionando orientación, apoyo psicosocial y seguimiento a lo largo del proceso asistencial. Deberá participar de forma activa en los equipos multidisciplinares del hospital, colaborando estrechamente con psiquiatras, psicólogos, enfermeros y otros profesionales para garantizar una atención holística y coordinada. Su labor también incluye la promoción de la rehabilitación y la reinserción social, preparando los informes pertinentes para posibles beneficios penitenciarios y facilitando el proceso de derivación y continuidad de cuidados tras el alta hospitalaria.
El desempeño en este entorno requiere una gran capacidad de adaptación, rigor metodológico y una actitud ética intachable, dado el perfil de los usuarios y la sensibilidad de la información manejada. Es un puesto que combina la intervención social directa con la planificación estratégica de casos, ofreciendo una experiencia profesional intensa y especializada en la intersección entre la salud mental, el trabajo social y el sistema de justicia.