Descripción
La posición implica la prestación de servicios de apoyo y acompañamiento a personas que han sufrido violencia de género o sexual. El profesional será responsable de ofrecer una atención integral, orientando a las víctimas hacia los recursos adecuados y facilitando su acceso a los sistemas sanitarios, sociales, policiales y judiciales. Este rol requiere una coordinación estrecha con equipos multidisciplinares y con entidades externas para garantizar una intervención eficaz y personalizada. El trabajo se desarrolla en un entorno dedicado al bienestar social, utilizando metodologías que priorizan la seguridad y la recuperación de las personas atendidas.Entre las funciones principales se encuentra la elaboración de informes periódicos que documentan el progreso y las necesidades de cada usuaria, así como la organización de actividades de sensibilización dirigidas especialmente a la población juvenil. Estas actividades buscan prevenir las violencias sexuales mediante la educación y la concienciación. Además, el trabajador social participará en la coordinación de acciones formativas para otros profesionales del sector, con el objetivo de mejorar la calidad de la atención y fomentar buenas prácticas en la intervención.
El puesto se enmarca en un proyecto temporal específico, con una jornada completa concentrada en horario de tardes durante fechas concretas. El entorno laboral se caracteriza por su enfoque en la innovación social y la integración comunitaria, aunque la descripción evita enfatizar aspectos comerciales o promocionales de la entidad. La labor realizada contribuye directamente a programas de apoyo psicológico y prevención, siendo fundamental para la red de atención a víctimas en el ámbito local.