Descripción
El profesional desempeña un papel fundamental en la evaluación y mejora de la calidad de vida y autonomía de los usuarios. Sus responsabilidades abarcan la evaluación exhaustiva de las capacidades y limitaciones funcionales de cada persona. Sobre la base de esta evaluación, se procede al diseño e implementación de planes de tratamiento personalizados, estableciendo una programación individualizada con objetivos realistas y ajustados a la situación particular de cada usuario. Esta fase es crucial para trazar un camino terapéutico claro y efectivo. Un componente central del trabajo es el entrenamiento y la reeducación en las actividades básicas e instrumentales de la vida diaria. El terapeuta supervisa, guía y proporciona las estrategias necesarias para que las personas puedan realizar estas tareas con la mayor independencia posible. Además, se encarga de la confección y prescripción de órtesis, prótesis y diversas ayudas técnicas, acompañada del entrenamiento necesario para su correcta utilización. La adaptación del entorno físico es otra área de acción importante, que incluye la elaboración de programas para la eliminación de barreras arquitectónicas, facilitando así la movilidad y el acceso. También se proponen y llevan a cabo actividades de ocio con un componente lúdico-terapéutico, utilizando tareas significativas para la persona con un objetivo terapéutico definido. La estimulación cognitiva, enfocada en capacidades como el lenguaje, la atención, la memoria, las funciones ejecutivas, la concentración y el cálculo, es una práctica habitual. Paralelamente, se realiza estimulación funcional para potenciar las habilidades que permiten ejecutar las actividades mencionadas, trabajando aspectos como el esquema corporal, la psicomotricidad, la lateralidad y la integración sensorial. Favorecer un posicionamiento y control postural adecuado es esencial para el bienestar físico del usuario. El rol implica el registro meticuloso del trabajo diario y la elaboración de protocolos individualizados e integrales para las actividades de la vida diaria, asegurando un enfoque estandarizado y de calidad en la intervención. Requisitos
Se requiere poseer la Diplomatura o Grado universitario en Terapia Ocupacional. Se valora positivamente formación complementaria en el ámbito de la diversidad funcional. Es recomendable contar con experiencia previa en un puesto similar como terapeuta ocupacional y en servicios o recursos análogos. Entre las competencias clave se encuentran el profesionalismo, la ética, un gran compromiso, capacidad de comunicación, planificación y organización, proactividad, responsabilidad, resolución de conflictos bajo presión, saber estimular y ayudar a los usuarios, gestión eficaz del tiempo, capacidad de trabajo en equipo, precisión en los registros, empatía, positividad, flexibilidad y adaptación al cambio. Se ofrece
El contrato ofrecido es de carácter temporal con una duración inicial de 6 meses, existiendo la posibilidad de que derive en un contrato indefinido. La jornada laboral es de 25 horas semanales. La incorporación al puesto es inmediata. El salario anual bruto ofertado se encuentra en el rango comprendido entre 18001 y 24000 euros.