Descripción
El puesto de instalador de telecomunicaciones abarca una amplia gama de tareas técnicas relacionadas con la infraestructura de comunicaciones. Las responsabilidades principales incluyen la instalación de diferentes tipos de canalizaciones para el paso de cableado, tanto subterráneas como superficiales, adaptándose a las especificaciones del proyecto. Posteriormente, se realiza el tendido del cableado de datos a través de estas canalizaciones, asegurando una correcta organización y fijación. Esta fase es fundamental para garantizar la integridad de la señal y la facilidad de mantenimiento futuro. Además, se encarga de la conectorización en rosetas y paneles utilizando conectores RJ45, un proceso que requiere precisión para mantener los estándares de conectividad.Otra área importante de trabajo es la instalación, configuración y puesta en marcha de sistemas de alimentación ininterrumpida (SAI) para asegurar la continuidad del servicio en caso de fallos eléctricos. Esto se complementa con el montaje de racks de comunicaciones, la instalación de torretas y el panelado y conexionado de equipos. Parte integral del rol es realizar la adecuación del cableado existente, así como ejecutar pruebas y tests de red para verificar el correcto funcionamiento. Para estas tareas, se utiliza equipamiento de medida especializado, como analizadores de red y equipos OTDR para el diagnóstico de fibras ópticas, herramientas esenciales para la certificación de las instalaciones.
Finalmente, el puesto también implica la instalación física de puntos de acceso WiFi, integrando soluciones de conectividad inalámbrica en la infraestructura general. Se requiere un conocimiento práctico de las normativas de seguridad y calidad aplicables al sector. El trabajo a menudo se desarrolla en entornos variados, desde oficinas hasta obras nuevas, lo que demanda adaptabilidad y una meticulosa atención al detalle en cada fase del proceso, desde la planificación inicial hasta la entrega final del sistema operativo.