Descripción
La posición implica la realización de actividades clave para asegurar la operatividad continua de las instalaciones y equipos en un entorno industrial del sector alimentario. Las responsabilidades se centran en la ejecución de planes de mantenimiento establecidos, la respuesta inmediata ante incidencias y la supervisión periódica de los sistemas. El objetivo es minimizar los tiempos de parada no planificados y contribuir a un entorno de trabajo seguro y eficiente, alineándose con los estándares de calidad y producción de la empresa.Las tareas específicas incluyen la realización de mantenimiento preventivo programado en maquinaria e instalaciones, así como la intervención correctiva para reparar averías. Esto conlleva el diagnóstico de fallos, la sustitución de componentes y la puesta a punto de los equipos. Además, se realizan inspecciones periódicas de las instalaciones y los equipos para identificar posibles deficiencias o riesgos, documentando los hallazgos y proponiendo mejoras. La gestión de órdenes de trabajo, desde su recepción hasta su cierre, es parte integral del flujo de actividades.
El perfil requiere una persona con capacidad para trabajar en un entorno dinámico, siguiendo protocolos de seguridad y calidad. La jornada laboral es completa, de cuarenta horas semanales, de lunes a viernes, en un sistema de turnos rotativos que incluye los descansos legales establecidos. El entorno de trabajo se encuentra en la provincia de Burgos, en unas instalaciones industriales dedicadas a la producción alimentaria, donde el correcto funcionamiento de los equipos es fundamental para el proceso productivo.