Descripción
Este puesto forma parte de un servicio dedicado a la intervención con familias y menores en situaciones de complejidad. Su principal función es facilitar encuentros supervisados y estructurados entre menores y sus progenitores, siguiendo los marcos establecidos en los convenios reguladores o resoluciones judiciales. El profesional es responsable de la organización, ejecución y seguimiento de las visitas, garantizando un entorno seguro y adecuado para el desarrollo de las relaciones familiares. Esto implica la elaboración de calendarios personalizados, la supervisión directa de las interacciones y la gestión de incidencias que puedan surgir durante el proceso. La labor se orienta hacia la protección del bienestar del menor, el apoyo a la parentalidad positiva y el cumplimiento estricto de las decisiones de las autoridades competentes.En el ámbito técnico, el trabajo incluye la evaluación inicial de las familias derivadas por los servicios sociales o judiciales, la realización de entrevistas de seguimiento y la elaboración de planes de intervención individualizados. Se llevan a cabo sesiones de juego y actividades de orientación para apoyar el desarrollo de los menores y fortalecer los vínculos familiares. Adicionalmente, se redactan informes detallados que documentan el progreso y los acuerdos alcanzados, los cuales son requeridos por las entidades derivantes y para la coordinación interna del servicio. La documentación, el registro meticuloso de cada proceso y la participación en la evaluación del proyecto son componentes esenciales de la tarea, contribuyendo a la mejora continua del recurso.
El marco organizativo del rol requiere la participación activa en reuniones de equipo con supervisión profesional, la aplicación de protocolos para la protección de datos personales y el secreto profesional, y la facilitación de canales para reclamaciones y sugerencias de los usuarios. También implica reportar datos para la elaboración de memorias anuales y evaluaciones de gestión, así como desempeñar funciones derivadas de actuaciones judiciales. La comunicación con las personas usuarias y la intermediación para alcanzar acuerdos sobre cuestiones relacionadas con la patria potestad y la organización de la crianza son facetas clave del día a día, siempre desde una perspectiva de neutralidad, apoyo y respeto a los derechos de todos los involucrados.