Descripción
Este puesto se centra en la intervención y el apoyo directo a unidades familiares y a menores que se encuentran en situaciones de vulnerabilidad o riesgo social. El rol implica trabajar de manera proactiva para fortalecer las capacidades parentales, mejorar el entorno familiar y prevenir la exclusión o el desamparo de los niños, niñas y adolescentes. Se realizará una evaluación psicosocial de las situaciones, se diseñarán planes de intervención personalizados y se hará un seguimiento continuo para asegurar el bienestar y la adecuada evolución de los casos asignados.El trabajo se desarrollará en coordinación con otros servicios sociales, educativos y sanitarios de la comunidad, actuando como un nexo clave para garantizar una atención integral. Las funciones incluirán la realización de visitas domiciliarias, la mediación en conflictos familiares, la derivación a recursos especializados cuando sea necesario y la elaboración de informes técnicos que fundamenten las actuaciones realizadas. Es fundamental establecer una relación de confianza y empatía con las familias, promoviendo su participación activa en el proceso de cambio.
El profesional deberá aplicar metodologías de trabajo social basadas en la evidencia y en un enfoque de derechos. Se espera que contribuya a la detección temprana de factores de riesgo, a la promoción de prácticas parentales positivas y a la creación de redes de apoyo comunitario. El entorno de trabajo es dinámico y requiere adaptabilidad, así como un compromiso firme con la protección de la infancia y la cohesión familiar, siempre dentro del marco legal y ético establecido para este tipo de intervenciones.