Descripción
La posición se centra en el desempeño de funciones analíticas y de control de calidad dentro del entorno de un laboratorio enológico. El profesional será responsable de realizar una amplia variedad de tareas que son esenciales para el seguimiento y la garantía de los procesos productivos. El trabajo implica una estrecha colaboración con el departamento de enología, proporcionando datos críticos que informan las decisiones operativas diarias, desde la recepción de la materia prima hasta el producto final.Las actividades diarias incluyen la recolección metódica de muestras y la realización de análisis físico-químicos básicos y avanzados. El control y registro preciso de parámetros como el pH, la acidez, el grado alcohólico y los niveles de dióxido de azufre constituyen la base del rol. Este monitoreo es vital para gestionar las fermentaciones y asegurar que los vinos cumplan con los estándares establecidos, requiriendo atención al detalle y rigor metodológico.
Además del trabajo analítico, el puesto conlleva responsabilidades de mantenimiento y organización del espacio de trabajo. Esto abarca la preparación de reactivos, la verificación y calibración rutinaria de los equipos de medición, y la gestión del inventario de muestras y materiales. El objetivo final es contribuir al flujo eficiente de información y materiales, apoyando un proceso productivo óptimo y una calidad del producto consistente.