Descripción
El rol principal consiste en desarrollar y ejecutar acciones dirigidas a favorecer la inclusión, el bienestar y la autonomía de las personas mayores que participan en los programas de la fundación. El trabajo se centra en la intervención directa, facilitando espacios de relación y promoviendo la participación, con el objetivo de mejorar su calidad de vida a través de estrategias adaptadas a sus necesidades personales y comunitarias. Se presta especial atención a aquellas personas en situación de vulnerabilidad, fortaleciendo sus redes de apoyo para combatir la soledad no deseada y prevenir la institucionalización.Las responsabilidades incluyen la evaluación de necesidades sociales, emocionales y cognitivas, tanto a nivel individual como grupal, para diseñar planes de intervención personalizados. Esto implica planificar, ejecutar y coordinar actividades de integración social, así como facilitar dinámicas grupales de apoyo y talleres que fomenten la interacción y el desarrollo personal. La coordinación con otros profesionales, como trabajadores sociales y psicólogos, es fundamental para garantizar un enfoque integral en la intervención.
Además, se promueve la autonomía de las personas mayores, proporcionándoles herramientas y apoyo para la toma de decisiones informadas sobre su vida y entorno. El rol también abarca la participación en la gestión y evaluación de proyectos de inclusión social, asegurando el cumplimiento de objetivos y proponiendo mejoras en los procesos. Esto incluye el desarrollo de memorias y la gestión documental. Finalmente, se llevan a cabo acciones de sensibilización y formación dirigidas a la comunidad sobre los derechos y necesidades de las personas mayores, promoviendo un enfoque de envejecimiento activo e inclusivo.