Descripción
Este rol está diseñado para impulsar la innovación y la eficiencia operativa en un entorno industrial, abarcando dos áreas fundamentales. Por un lado, el área de I+D+i requiere del soporte técnico en el ciclo completo de desarrollo de nuevos productos o materiales, desde su fase de concepción inicial hasta su industrialización. Esto incluye la colaboración activa en pruebas de laboratorio, la definición de especificaciones técnicas precisas y la coordinación de pruebas piloto en planta para garantizar un lanzamiento exitoso. Será fundamental realizar un análisis continuo del mercado y de las tendencias tecnológicas para identificar nuevas oportunidades que mantengan a la compañía a la vanguardia, asegurando al mismo tiempo que todos los desarrollos cumplan con los más estrictos estándares de calidad, seguridad y políticas medioambientales.Por otro lado, el área de Mejora Continua se centra en la optimización sistemática de los procesos productivos existentes. Esto implica realizar un análisis profundo de los flujos de trabajo y de los datos de producción para diagnosticar mermas, cuellos de botella y áreas con potencial de mejora. La aplicación práctica de metodologías Lean, como la creación de mapas de flujo de valor o la implementación de herramientas de control estadístico de procesos, será clave para ejecutar proyectos que aumenten la productividad y reduzcan costes. Este análisis debe conducir a la estandarización de los mejores procedimientos, documentados en SOPs actualizados.
Además, una parte crucial de la función será liderar la resolución de problemas complejos mediante técnicas de análisis de causa raíz cuando se produzcan desviaciones en calidad o rendimiento. Más allá de los proyectos técnicos, se valorará la capacidad de fomentar una cultura de mejora continua entre el personal de planta, involucrando a operarios y encargados en la adopción de nuevas metodologías y tecnologías, lo que garantiza la sostenibilidad y el impacto a largo plazo de las iniciativas implementadas.