Descripción
La posición se centra en la gestión técnica integral de activos inmobiliarios, abarcando desde la fase post-construcción hasta la planificación de mejoras futuras. La persona seleccionada será responsable de garantizar el correcto estado y funcionamiento de los edificios, identificando y coordinando las acciones necesarias para mantener su valor y seguridad. Esto implica un trabajo constante de evaluación, planificación y coordinación entre diferentes departamentos y agentes externos.Las funciones principales incluyen la supervisión técnica continua del activo, lo que requiere realizar inspecciones periódicas para detectar cualquier patología, anomalía o necesidad de mejora que justifique una actuación extraordinaria. Además, se gestionan todas las incidencias cubiertas por la garantía contractual de obra, coordinando su reclamación, seguimiento y cierre definitivo con el área de Gestión Industrial. Otro aspecto clave es la identificación de defectos y vicios constructivos atribuibles a la ejecución, materiales o instalaciones, promoviendo su subsanación por parte de los responsables.
El puesto también implica la definición y coordinación de nuevas actuaciones. Esto abarca desde la definición del alcance técnico, mediciones preliminares y valoración económica, hasta la gestión de necesidades de proyecto para reformas, ampliaciones o adecuaciones funcionales. Finalmente, se verifica técnicamente la correcta ejecución de nuevas obras o instalaciones antes de su entrega, y se elaboran informes detallados sobre el estado del edificio, riesgos técnicos y propuestas de inversión para la planificación a medio y largo plazo.