Descripción
El puesto es responsable de la dirección y supervisión de las fases mecánicas y eléctricas en la ejecución de proyectos fotovoltaicos. La misión principal es asegurar que todos los trabajos se realicen según los estándares de calidad definidos, cumpliendo con los plazos establecidos y respetando en todo momento las normativas de prevención de riesgos laborales y las especificaciones técnicas aplicables. La labor implica un control constante de la actividad en obra, desde la recepción de materiales hasta la finalización de cada fase del proyecto, garantizando que los procesos internos y los procedimientos de seguridad sean seguidos meticulosamente. Se actúa como punto de conexión fundamental entre la dirección del proyecto, el equipo de ingeniería, los contratistas y el cliente final, asegurando una comunicación fluida y la resolución ágil de cualquier incidencia técnica o logística que pueda surgir durante la ejecución de los trabajos.Las tareas específicas incluyen la planificación detallada de las secuencias de trabajo, la definición de prioridades y la asignación de los recursos humanos y materiales necesarios para cada jornada. Se supervisa de manera técnica la correcta instalación de componentes mecánicos y eléctricos, verificando su conformidad con los planos de ingeniería, las especificaciones del fabricante y la legislación vigente. También se gestiona a los encargados de obra y a las empresas contratistas especializadas, proporcionando soporte técnico, resolviendo dudas sobre el terreno y asegurando que su trabajo cumpla con los requisitos de calidad, plazo y seguridad. El control de calidad es continuo, mediante inspecciones, revisiones de registros y pruebas, así como el seguimiento de acciones correctivas para cerrar no conformidades.
Además, se garantiza la disponibilidad y la coordinación eficiente de todos los recursos, incluyendo herramientas, maquinaria y medios auxiliares, para evitar retrasos o paradas en la producción. Se lleva a cabo un seguimiento documental y de reporting del progreso de la obra, informando periódicamente sobre los avances, posibles desviaciones, incidencias y necesidades de actuación. Este rol es clave para mantener la operatividad del proyecto y asegurar su éxito final, alineando los esfuerzos de todos los implicados con los objetivos técnicos, de plazo y de coste definidos desde el inicio.