Descripción
La posición requiere una persona versátil para desarrollar funciones combinadas en un establecimiento de hostelería. Las tareas principales incluyen la atención directa a los clientes tanto en la sala como en la barra, asegurando un servicio amable y eficiente. Asimismo, se encargará de la preparación y elaboración de desayunos, tapas, bocadillos, platos combinados y otras elaboraciones sencillas de cocina, garantizando la calidad y presentación de los productos. Otra responsabilidad fundamental es el servicio de bebidas, cafés y otras consumiciones, manejando la barra con agilidad y conocimiento básico de coctelería y preparados habituales.Además de las labores de servicio, la persona será responsable de tareas de organización y mantenimiento. Esto implica la reposición y control básico de existencias de materias primas y productos en barra y cocina, evitando desabastecimientos. Es esencial mantener el orden, la limpieza y la higiene en todas las zonas de trabajo, incluyendo cocina, barra y sala, siguiendo los protocolos establecidos. En función de las necesidades del establecimiento, también podrá participar en las tareas de apertura y cierre del local, así como apoyar en la gestión diaria y la coordinación de las actividades habituales del servicio para asegurar su correcto funcionamiento.
El perfil ideal valora positivamente la experiencia previa en el sector de la hostelería, ya que facilita la adaptación a un entorno dinámico. Se buscan candidatos con capacidad demostrada para trabajar en equipo, mostrando iniciativa y responsabilidad en sus funciones. La orientación al cliente es un pilar fundamental, así como la disponibilidad para adaptarse a las necesidades variables del servicio, incluyendo horarios y tareas asignadas. El entorno laboral ofrece la oportunidad de desarrollar una carrera en el sector, comenzando con un contrato de sustitución que, en función del desempeño y la valía profesional, puede derivar en una incorporación estable a la plantilla.