Descripción
El puesto de reponedor en ruta se integra en el equipo de logística y transporte, desempeñando un papel fundamental en la cadena de suministro. Las responsabilidades principales incluyen la descarga de mercancía desde los vehículos de transporte, asegurando su correcta manipulación para evitar daños. Posteriormente, se procede a la reposición de productos en los estantes o zonas designadas, siguiendo los protocolos establecidos para mantener la organización y disponibilidad de los artículos. Otra tarea clave es la preparación de pedidos, que implica recoger y agrupar productos según las listas de envío, verificando cantidades y referencias. Una vez preparados, los pedidos se cargan en los vehículos de reparto, optimizando el espacio y garantizando la seguridad de la carga durante el transporte. Además, se ofrece apoyo en las tareas de reparto cuando sea necesario, contribuyendo a la eficiencia de las entregas. Mantener el orden y la limpieza en la zona de trabajo es esencial para un entorno operativo seguro y productivo. También se realizan otras tareas inherentes al puesto, como el control básico de inventario o la colaboración en la recepción de nuevas mercancías, asegurando que todas las operaciones logísticas se desarrollen de manera fluida y coordinada.Para acceder a este puesto, se requiere poseer el permiso de conducir de clase B, ya que el rol puede implicar la conducción de vehículos comerciales ligeros para tareas de apoyo en reparto o traslado de mercancía. Se valora positivamente la experiencia previa, de al menos un año, en labores de reparto y manejo de mercancía, ya que proporciona familiaridad con los procedimientos de carga, descarga y organización logística. Es imprescindible la disponibilidad para incorporación inmediata, así como para trabajar ocasionalmente durante los fines de semana. Por rotación, se trabajará aproximadamente un sábado o domingo al mes, siendo necesaria flexibilidad horaria para adaptarse a las necesidades operativas del servicio. En cuanto a la formación, se requiere un título de Formación Profesional de Grado Medio o equivalente, que aporte conocimientos básicos en logística, almacenaje o actividades afines.
El entorno de trabajo se caracteriza por su dinamismo, donde la capacidad de trabajo en equipo y la comunicación efectiva son cruciales para coordinar las actividades con otros departamentos, como almacén o administración. Se busca una actitud proactiva, con iniciativa para resolver incidencias menores y compromiso con el desarrollo tanto personal como profesional dentro del ámbito logístico. El manejo de equipos de manipulación, como carretillas elevadoras, aunque no es un requisito inicial, puede ser una ventaja. El dominio del idioma castellano a un nivel funcional es necesario para comprender instrucciones, documentación y comunicarse con compañeros y supervisores. La posición se desarrolla en un contexto donde la precisión, la puntualidad y la atención al detalle son clave para garantizar la calidad del servicio y la satisfacción del cliente final.