Descripción
El puesto implica la responsabilidad principal del reparto de agua embotellada a clientes situados en Barcelona y sus alrededores. Esta actividad requiere una planificación eficiente de las rutas de entrega para garantizar que todos los pedidos sean distribuidos puntualmente y en óptimas condiciones. La persona deberá cargar y descargar los pedidos del vehículo, manejando garrafas y botellones, lo que exige una buena condición física. Además, es fundamental realizar una verificación precisa de los pedidos con los albaranes correspondientes para evitar errores en la entrega. Durante el proceso de reparto, se mantendrá un contacto directo con los clientes, tanto en establecimientos comerciales como en domicilios particulares, asegurando la correcta ubicación de los productos según las instrucciones recibidas.Una parte integral del rol es la atención al cliente durante la entrega. Esto incluye gestionar de manera profesional y cordial cualquier consulta, incidencia o reclamación que pueda surgir en el momento de la distribución. Se debe registrar y comunicar cualquier anomalía detectada, como productos dañados o discrepancias en el pedido, para su posterior resolución por el departamento correspondiente. Asimismo, el repartidor debe garantizar que el vehículo asignado, utilizado diariamente para las entregas, se mantenga en un estado de limpieza y funcionamiento adecuados, informando de cualquier necesidad de mantenimiento o avería para asegurar la continuidad operativa del servicio.
El cumplimiento de las normas de seguridad vial y de manipulación de cargas es un aspecto crítico del puesto. La conducción debe realizarse de forma responsable y respetando en todo momento la normativa de tráfico. En relación con la manipulación de la mercancía, es necesario aplicar las técnicas correctas para prevenir lesiones, especialmente al manejar cargas pesadas. El rol también requiere la gestión básica de la documentación asociada a las entregas, como la recogida de firmas o la confirmación de recepción. En resumen, se trata de una posición operativa centrada en la logística de última milla, donde la eficiencia en el reparto y la calidad en la interacción con el cliente son los pilares fundamentales para el éxito en la ejecución de las tareas diarias.