Descripción
El puesto de Personal de Mantenimiento en hotel implica la organización y ejecución de las tareas de mantenimiento diario necesarias para el correcto funcionamiento de las instalaciones del establecimiento. Estas funciones son esenciales para garantizar la seguridad, el confort de los huéspedes y la continuidad operativa de los servicios que ofrece el hotel. La persona contratada será responsable de llevar a cabo una supervisión constante y proactiva de todos los sistemas e infraestructuras, actuando como un elemento clave en la prevención de averías y en la resolución rápida de cualquier incidencia técnica que pueda surgir durante la operativa diaria del complejo hotelero.Entre las tareas específicas se incluye el control diario de las instalaciones críticas, como las enfriadoras, el sistema de distribución de Agua Caliente Sanitaria (ACS), las temperaturas del boyler, las calderas y las cámaras de congelación y conservación. Es fundamental realizar mediciones de consumo, llevar a cabo controles técnicos periódicos y elaborar los informes correspondientes para documentar el estado de las instalaciones. Asimismo, el profesional deberá realizar reparaciones primarias para garantizar el perfecto funcionamiento de todos los equipos, manteniendo un inventario actualizado de las existencias de repuestos y materiales de forma mensual. Otra responsabilidad importante es el relleno y gestión de los registros de Legionella, cumpliendo con la normativa vigente en materia de prevención y seguridad.
El rol requiere una formación específica en el ámbito de la electricidad o electrónica, siendo valorados positivamente los conocimientos adicionales en fontanería, gestión de piscinas, informática a nivel usuario y prevención de riesgos laborales. La capacidad para gestionar equipos y poner en marcha los protocolos establecidos por la empresa es también un aspecto relevante para el desempeño eficaz del puesto. Se trata de una sustitución de larga duración que demanda compromiso, disponibilidad para turnos rotativos y una meticulosa atención al detalle en todas las labores encomendadas, asegurando así los más altos estándares de calidad y seguridad en el mantenimiento de las instalaciones hoteleras.