Descripción
El profesional será responsable de evaluar y atender el bienestar psicológico de las personas usuarias en una residencia de mayores. Deberá realizar valoraciones periódicas de las capacidades cognitivas y emocionales para detectar posibles déficits o problemas. A partir de estas evaluaciones, diseñará e implementará tratamientos individualizados con el objetivo de potenciar el mayor grado de autonomía posible en la vida diaria de los residentes, contribuyendo así a su recuperación y facilitando una adaptación positiva al entorno residencial.Las funciones incluyen el desarrollo de intervenciones tanto individuales como grupales, orientadas a fomentar un envejecimiento activo, digno y con la mayor calidad de vida posible. Además, el profesional deberá proporcionar pautas y orientación específica al personal de atención directa y, en los casos necesarios, a los familiares, para asegurar una adaptación adecuada y una atención coherente y coordinada que garantice la satisfacción con el servicio prestado.
Este rol es fundamental para crear un ambiente de apoyo que favorezca la independencia y el bienestar emocional de los residentes, trabajando de manera integrada con el equipo multidisciplinar de la residencia para alcanzar los objetivos terapéuticos establecidos.