Descripción
El puesto implica la realización de tareas fundamentales para la operativa diaria de un almacén logístico. Las funciones principales incluyen la recepción, verificación y registro de la entrada de mercancías, asegurando su correcta ubicación en las instalaciones. Asimismo, se encarga de la preparación y consolidación de pedidos, especialmente aquellos destinados a técnicos y partes de servicio, garantizando la exactitud y puntualidad en las entregas. Otra área de responsabilidad es la gestión integral de procesos RMA (Return Merchandise Authorization), que abarca desde la recepción de productos devueltos hasta su clasificación, documentación y reenvío a los proveedores correspondientes, siguiendo los protocolos establecidos.Además de las tareas físicas, el rol requiere competencias administrativas y de comunicación. Esto implica la atención a consultas internas tanto por vía telefónica como por correo electrónico, proporcionando soporte a otros departamentos de la empresa sobre el estado de pedidos, existencias o incidencias logísticas. La persona también se ocupará de la coordinación de envíos con proveedores y transportistas, gestionando la documentación necesaria como albaranes u órdenes de expedición. El manejo de herramientas informáticas es esencial para actualizar los sistemas de gestión de almacén, realizar inventarios y mantener registros precisos de toda la movilidad de materiales.
El entorno de trabajo demanda organización, meticulosidad y capacidad para seguir procedimientos. Se valorará la iniciativa para optimizar espacios de almacenaje y mejorar los flujos de trabajo. La posición se desarrolla en un entorno dinámico donde la precisión y la eficiencia son clave para apoyar la cadena de suministro interna. El objetivo final es mantener un almacén ordenado, con un inventario fiable y asegurar que las operaciones de entrada y salida de materiales se ejecuten sin contratiempos, contribuyendo a la productividad general de las operaciones.