Descripción
El operario de cementerio realiza las tareas esenciales para el funcionamiento y mantenimiento del camposanto municipal. Sus responsabilidades abarcan desde la preparación de sepulturas, ya sean en tierra o en nichos, para los enterramientos, hasta el traslado de restos mortales y la ejecución de exhumaciones. Asimismo, se encarga de las labores de mantenimiento general del recinto, velando por el cumplimiento de la legislación sanitaria y de policía sanitaria mortuoria vigente. Esto incluye la limpieza de hierbas y tierras en las sepulturas y pasillos, asegurando un entorno digno y respetuoso.Entre las funciones específicas se encuentra la vigilancia para garantizar la seguridad de los restos mortales y de los objetos que se depositan con ellos. El operario también es responsable del traslado de cadáveres desde el coche fúnebre a la sala de autopsias y desde esta a su destino final. Debe cuidar que el recinto y todas las dependencias del cementerio se mantengan en perfecto estado de limpieza y conservación, informando de cualquier inconveniente a las autoridades correspondientes para su pronta resolución.
Adicionalmente, el puesto conlleva la custodia y limpieza de los ornamentos y objetos existentes en las distintas dependencias del cementerio. El operario está a cargo de la apertura y cierre diario del recinto, custodiando las llaves y cerciorándose de que no quede nadie dentro antes del cierre. Su labor incluye la vigilancia general del recinto y la realización de cualquier otro trabajo o tarea que se le encomiende, siempre que sean adecuadas a la naturaleza de las funciones propias de este puesto y estén relacionadas con el servicio municipal.